Ha sido poco operativo en cuanto a detenciones este año, sin embargo, se han cebado en los pocos casos de los que se han ocupado. Como característica principal, la Guardia Civil encapucha o tapa los ojos de los detenidos desde el primer momento, impidiendo la visión y que la víctima reconozca a los conductores de los interrogatorios.
Los métodos más utilizados son la bolsa y los golpes generalizados sobre todo en la cabeza y oídos, las amenazas de muerte. Sabedores del terror que provocan en los detenidos, utilizan la amenaza de que tras haber sido puestos a disposición judicial, serán conducidos nuevamente a dependencias policiales en el caso de que no declaren lo que ellos han previsto anteriormente o en caso de que denuncien los malos tratos.
Comandancia de Iruñea
Comienzan los golpes y las primeras amenazas desde el momento en que se produce la detención, amenazas con la aplicación de diferentes métodos de tortura (la bolsa, electrodos, bañera...), amenazas que se prolongan durante toda la estancia en comisaría: "como no declares ante el juez o como denuncies los malos tratos vas a volver aquí...". En ocasiones se ha dado la aplicación de la bolsa.
Se obstaculiza la visión tapando los ojos a los detenidos. Se repiten los golpes, sobre todo en la cabeza, cada vez que no responden a las preguntas o contestan con un "no sé". Se obliga a los detenidos a permanecer muchas horas de pie, tanto en la sala donde se llevan a cabo los interrogatorios como en el calabozo mismo.
Métodos de tortura por cuerpo policial: Policía Nacional